Consideraciones sobre humedades y ahorro energético

  1. problemas de condensación en eficiencia energética

Hace días, en una conversación con una amigo me comentó de que le habían salido unas humedades en su piso, había llamado a la empresa constructora que a su vez le envió a un “técnico” a su casa, en cuestión de dos minutos le dijo que la solución pasaba con pintar de nuevo la pared con una pintura “especial” para humedades….al cabo de un mes la humedad “resucitó”. Esto nos animo a escribir esta entrada sobre un problema bastante extendido en nuestras viviendas y edificios, el de las humedades y relacionarlo con nuestra materia que es la de la eficiencia energética. Así que empezaremos a diferenciar los tres tipos de humedades que podemos encontrar:

 

1.HUMEDAD POR CONDENSACIÓN

Se produce al alcanzar el aire la temperatura de rocío, generalmente, sobre superficies frías. Se forman gotitas que se depositan sobre estas superficies y que debido a la adhesión mutua y a la gravedad se van agregando hasta formar mayores núcleos húmedos.

Dentro de la humedad por condensación podemos distinguir entre:

1.1  Condensación superficial interior. Se produce cuando la temperatura superficial interior es inferior a la de rocío. Este caso se produce, sobre todo, por un aumento exagerado de la presión de vapor en dicha superficie, lo cual, a su vez, puede deberse, bien a la alta producción de vapor en el local en cuestión (baños, cocinas, etc.). Las causas suele ser un aislamiento insuficiente de los cerramientos y sobre todo de los puentes térmicos

 

1.2  Condensación intersticial Cuando el fenómeno físico se produce en algún punto del interior del cerramiento gracias a que ante la presión de vapor de agua que llega hasta él, la temperatura existente es inferior a la de rocío que le corresponde a aquel. Este segundo caso de condensación depende no sólo de la cantidad de vapor de agua que atraviese el muro y del gradiente de temperatura del mismo, sino además, de la constitución del propio cerramiento.

 

2. HUMEDAD POR FILTRACIÓN

El agua pasa a través de intersticios macroscópicos de un modo directo. Se ven favorecidas por este paso, la acción de la gravedad y del viento. Se suelen ver en los huecos de ventanas, en los paños ciegos a través de fisuras, remates de coronación, ect.

 

3. HUMEDAD POR CAPILARIDAD

El agua pasa a través de intersticios microscópicos. A este paso colabora la acción conjunta de fuerzas internas de tensión superficial y es independiente de la acción del viento o de la gravedad pero no de la capilaridad del material y de la humedad exterior. Los sitios más propicios para originarse este tipo de humedades son los arranques de muros sobre terreno ó en las plantas bajas y sótanos en contacto con el suelo que no han sido aislados convenientemente.

 

4.- HUMEDADES DE OBRA

El agua proviene de la propia construcción del edificio, que exige toneladas de agua y la proveniente de los mismos materiales utilizados. En todo caso esta no suele ser la que reviste mayor gravedad ya que suele desaparecer pasado un periodo más o menos breve.

 

CONCLUSIONES

 

Por lo expuesto anteriormente, cualquiera se da cuenta que no es un tema sencillo y que hay muchas posibilidades y variantes que hay que tener en cuenta a la hora de distinguir que tipo de humedad es la se nos aparece y a partir de ahí, tomar la solución correcta.

Las humedades es algo a lo que no se le da la importancia que tiene, no sólo se producen daños estéticos, de descomposición de los materiales ó incluso desarrollar enfermedades humanas, sino que la humedad  aumenta la dispersión del calor desde el interior al exterior, por el simple hecho de sustituir el aire de los poros del material seco, muy aislante, por agua, muy conductora del calor y del frío. Quitar la humedad de las paredes, no es tan solo un problema estético o estructural, es también un problema que causa perdidas económicas relacionadas con el exceso de consumo energético en los edificios.

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